13/07/2008

La intransitable levedad del ser


foto y más reflexiones bonitas: negro
Nunca he tenido el ánimo de polarizar con mis opiniones, y tampoco me gusta ser categórico en lo que pienso. Pero hay algo de lo que sí estoy seguro, un hecho tan claro y conciso que no necesita encuestas de salida, ni la aplicación más férrea del método científico. Mejor aún, no necesito tener ninguna filia ni fobia ideológica para afirmarlo: TODOS, absolutamente TODOS, somos peatones.

No, no digan que es obvio, porque si a viaductos nos remitimos, se darán cuenta de que en esa inconsciente "obviedad", hemos visto cómo caminar se ha vuelto un acto de fe. El chaparrito de la hummer, al momento de poner los pies en la tierra (¿a clichés hemos llegado para desnudar nuestra realidad?) se vuelve tan vulnerable como el discapacitado (condición humana azarosa y susceptible de ocurrirnos a TODOS...chale, de nuevo lo categórico). Y la calle se vuelve un no-lugar, vaya, se queda muy lejos de lo que muchos llaman hoteles "de paso": al menos en ellos queda un resquicio de humanidad, pruebas de adn, pruebas de amor, pruebas ante el juzgado de lo familiar, pruebas del tiempo.

Tiempo, ese valor tan devaluado por hábitos que poco a poco intentamos desterrar, quien esté libre de haber llegado tarde al trabajo, que me aviente el primer coche...como si fuera tan difícil hoy en día...Continúo: nunca antes una generación como la nuestra había valorado tanto el tiempo, y sin embargo, es cuando, en apariencia muy pocas personas se activa para recuperarlo. ¿En qué pensó primero el lector? ¿En la crema antiarrugas de Ponds? ¿Botox, facelifting, colágeno? ¿Walter Mercado? ¿No pensó en cómo le hará mañana para cruzar López Mateos en un día lluvioso después de bajarse de su hummer, de la ruta 24, para no llegar tarde?

¿Podemos empezar a hablarle a los curiosos/a punto de/volverse/indiferentes acerca de cuánto tiempo perdieron hoy, y a partir de ahí explicarle, con hummers y bicicletas lo que implica seguir un modelo de movilidad como el que sufrimos?

Mientras tanto, en lo que TODO lo que ocurre aquí se vuelve una "anécdota social", y como parte de un público meta asediado por anunciantes, me haré a la tarea, (en mi rol antagónico de un malvado publicista) de diseñar a una mascota adecuada que comience a dignificar al peatón. O de establecer alianzas con empresas socialmente responsables para "concientizar" con slogans. Ahí van mis propuestas:

Nike: Sólo camina

Coca cola: Camina lo bueno

Pepsi retro: Sabe a cuando caminabas seguro por las calles (medio cursilón pero bueno...)

McDonalds: EnCAMINADOS a hacer sonrisas

¿Quién le entra? Recuerden que es deducible de impuestos, guiño guiño

Esta reflexión la hago a raíz del evento de ayer, que pueden ver en la página de Ciudad para todos

O la crónica que salió en Público, donde por cierto, aparece un servidor en la foto. jiji

3 comentarios:

murder 01 dijo...

fer en realidad me sorprende leer los temas a tu eleccion ,pero es bueno que escribas sobre cosas que a varias personas no se les ocurrira,=)

ya ventee

keigi dijo...

los peatones no podemos ir asi nomas por las calles... hay hoyos, grietas, puestos, mendigantes, chicles, heces de caninos, vidrios, gente que camina lento y se extiende por toda la acera...
y no se diga cruzar la calle, de nada sirve ver el semaforo, una vez estubo a punto de atropellarme una camioneta que venia en reversa y a exeso de velocidad en un alto... suerte que alguien grito y pude correr a tiempo...

oye, ¿te puedo enlazar en mi blog?

Manuel dijo...

Muy buen post!! Aplausos.

(clap clap)