20/04/2008

Reseñas desempolvadas: Borat

Fernando Hernández Becerra

Dirección: Larry Charles
Guión: Sasha Baron Cohen, Anthony Hines, Meter Baynham y Dan Mazer
Producción: Estados Unidos, 2006

Borat


Un periodista oriundo de Kazajistán realiza un viaje a Estados Unidos para recabar lo mejor de la cultura de ese país y llevarla de regreso a su país para el beneficio del mismo.



Tengo que admitir que el humor escatológico es uno de esos placeres culpables e indescriptibles que abundan en este decadente planeta (al menos para un servidor). Y más si se trata de películas que se burlen de ciertos aspectos de la vida cultural gringa, dejando atrás la estupidez por la estupidez (jackass, por ejemplo) por algo que, al menos en apariencia, resulta ser una crítica a muchos de los tabúes que los estadounidenses tienen.

Borat es la historia contada en el formato de falso documental que sigue la vida de un periodista de Kazajistán, quien junto con su amigo Azafat viajan a Estados Unidos para hacer una serie de reportajes acerca de la cultura estadounidense. Esto con la finalidad de adoptar ciertas costumbres que podrían ayudar a Kazajistán a ser tan fuerte y moderno como el país donde nuestros protagonistas llevan a cabo su travesía.

La película acierta en muchas ocasiones debido a cómo son montados los diálogos, más encaminados a crear humor incidental como si se tratara de lo más cotidiano y sin caer en recursos como el pastelazo. Una fórmula que no podría ser completada sin una genial música incidental que retoma los elementos tradicionales de la música Kazajistana con un giro electrónico para darle mayor sensación de actualidad y una fotografía “fallida” que muestra imágenes borrosas y desenfocadas, que se prestan para crear esos momentos de tensión y comedia a los que Larry Charles (quien escribiera la serie “Seinfeld” tiempo atrás) les tiene bien tomada la medida.

Aquí radica la importancia de una buena dirección, pues Sasha Baron Cohen, quien interpreta a Borat, se hubiera salido de control como lo que le pasó con esa mala película llamada “weapons” interpretando a su alter-ego: Ali G.

Borat quizás no sea la mejor película de comedia que he visto en mi vida, pero en general es de esos pocos intentos que intentan hacernos reír sobre aspectos de nuestras vidas que no deberían serlo tanto. Así de incongruente es el mundo. Así somos pues.